Overview
El juego de Onetti es una selección de casos resueltos por el reivindicator Roger Montero. En estas páginas hace bajar de la órbita terrestre a un cosmonauta en misión, busca para un coronel su amada yegua, dará los primeros pasos junto a Camino Aguasvivas para la fundación de un burdel y una funeraria, salvará a un hombre caído en la trampa de ese peligroso juego de Onetti, resolverá un caso al margen del ancestral arte de caerse de culo.Los textos que conforman este breviario, este manual, hacen una pequeña pero acuciosa búsqueda de la verdad de la condición humana puesta bajo la disyuntiva de conservar la moral o el amor. Pero los asuntos de la ética que tanto preocupan a la humanidad no parecen afectar a Roger Montero; o tal vez sí, y ponga por encima de todo principio su más alto deber desde los tiempos en que el Padre Shoon, famoso fundador de la Orden de los Reivindicator, intervino para resolver los amores entre Enrique II de Inglaterra y Rosamund Clifford. Eso es lo que han hecho muchos desde entonces y hace hoy Roger Montero: cumplir la misión de devolver el amor a quienes solicitan sus servicios. El origen de la Orden de los reivindicatorEl origen de la Orden de los Reivindicator, o al menos se comenzó a llamar así a los practicantes de un oficio retribuido, está relacionado con el conocimiento carnal que en la primera noche de matrimonio solían tener los señores feudales con las lozanas esposas de sus siervos. Lo que hoy conocemos como derecho de pernada, en realidad fue una práctica ampliamente difundida por la Europa medieval, aunque no estuvo contemplada en el derecho canónico. En el marco entre la ilegalidad y la costumbre moral de aquellos tiempos surgieron los reivindicator.Fueron en un principio hidalgos de no muchos recursos, segundos y terceros hijos de gente bien, pero sin derecho a herencia e incluso clérigos, como es el caso del padre Shoon, de quien sabemos hoy su protagonismo en la resolución de los amores entre Enrique II de Inglaterra y Rosamund Clifford, y cómo impidió gracias a sus argucias de reivindicator, el éxito de los varios intentos de asesinatos que doña Leonor de Aquitania concibió para quitarse del camino una rival de belleza inigualable.Es conocido que, en sus inicios, allá por 1170 y en la ciudad irlandesa de Waterford, los reivindicator se dedicaban a hacer cumplir el derecho de sus amos a refocilarse con las jóvenes campesinas de su localidad. Los señores reclamaban para sí la primera noche de las esposas jóvenes o en cambio el pago de un rescate, pero era una costumbre inmoral, y cada vez más censurada; por eso la Orden de los Reivindicator comenzó su labor, desarrollando cada vez más sus técnicas y argucias hasta crear una serie de escuelas donde se transmitía el conocimiento de las técnicas para la cura del mal de amores del modo más efectivo, para resolver los casos extremos de amores imposibles.Una de las normas seguidas en aquel tiempo, aunque ya en desuso, fue el carácter monástico y secreto de la Orden. Rastrear los servicios prestados en esa época ha sido engorroso para los historiadores; sin embargo, algunas pruebas apuntan a la estrecha relación de los reivindicator con la familia Plantagenet en Inglaterra y los amores secretos de Fernando el Católico, por inexactitud relacionados con la mosca española. Hubo entonces un periodo de oscurecimiento, de ocultación, debido a que la Santa Sede tachó la Orden de inmoral y la inquisición los persiguió con saña.
- | Author: Alejandro Cernuda
- | Publisher: Independently Published
- | Publication Date: Nov 22, 2024
- | Number of Pages: 322 pages
- | Binding: Paperback or Softback
- | ISBN-13: 9798300877361