Hace algunos a?os descubr? que necesitaba orar. No ten?a idea de c?mo ofrecer a Dios una oraci?n que le agradara.No deseaba ofrecerle una oraci?n mec?nica como estaba acostumbrado, o rezar por obligaci?n.Luego me di cuenta del valor de la oraci?n y que sin la oraci?n estamos perdidos.En la oraci?n y la certeza de Dios, hemos encontrado la fortaleza para superar los momentos de dificultad.He logrado salir adelante con la gracia de Dios.Por pura gracia. Y por Su bondad.En este peque?o libro te comparto mi humilde experiencia y te cuento c?mo logr? re-encontrarme con la oraci?n, esa maravillosa experiencia que cambi? mi vida. Y probablemente cambie tambi?n la tuya.?Dios te bendiga!