Colección de 100 relatos que van desde lo realista hasta lo fantástico, y emplean los más variados estilos y temáticas. La longitud de cada relato nunca excede las 1000 palabras; con frecuencia es bastante menor, sin llegar al microcuento, pero esta brevedad no conspira contra la comprensión ni contra la belleza del relato. El autor sigue del precepto de Strunk y White: cada palabra debe aportar algo; sólo se han suprimido las palabras innecesarias. De esta manera, el lector no se encuentra ahogado por farragosas descripciones, y puede disfrutar de la parte realmente jugosa.