La fantasmas jamás escrita no es sólo un relato negro, sino también un homenaje a ciertas películas góticas de los años setenta con música de clavicordio como banda sonora, castillos llenos de habitaciones secretas y una sensación de precariedad y catástrofe inminente. Este libro es también un sincero homenaje y un acto de devoción al genio del gran director italiano Mario Bava. La mezcla de fascismo y fantasmas enfadará a algunos, pero nuestro Ferruccio Andreoni tiene los hombros anchos y le importa un bledo.