Una sencilla y sentida semblanza de un enigmático personaje medieval: Muhammad ibn Saad ibn Mardánish, el Rey Lobo de Murcia. Ciudad a la que llevó a las más altas cota de gloria que jamás ha vuelto a tener. Con Castilla y León tuvo pactos de amistad que cumplió toda su vida. Fue el propio Alfonso VII "El Emperador" quien le puso el apodo con el que pasó a la historia. Su corta vida fue todo pasión por una tierra y un reino: Xarq al-Ándalus. Reino que defendió de los almohades hasta el fin de su vida. Una época especialmente convulsa y oscura. La Taifa de Murcia, fue desde siempre toda una enfermiza obsesión en la mente medieval de ibn Mardánish.