El tanka era una forma de poesía del antiguo Japón, de orientación práctica (amorosa, de encantamientos, humorística expresada en reuniones sociales, etcétera). Seguramente el haiku tiene su origen en esta forma tradicional, por acortamiento (de cinco a tres versos) y estilización espiritual (expresar el instante, la espontaneidad de la vida, la Naturaleza...). Ha ejercido y ejerce aún una notable influencia en la poesía y la espiritualidad de occidente.Este libro de Carlos Almira es un ejemplo de esa influencia.