Qué pasaría si la razón por la que siempre te has sentido diferente no es porque haya algo mal contigo, sino porque eres autista? Has pasado tu vida intentando "encajar" mientras en secreto te sientes abrumada, agotada o incomprendida? Repasas conversaciones una y otra vez en tu mente, ocultas tu verdadero yo en entornos sociales o sientes que siempre vas un paso atrás? Te han diagnosticado erróneamente, pasado por alto o dicho que eres "demasiado sensible", "demasiado callada" o "demasiado intensa"? No lo estás imaginando, y no estás sola.Podrías ser una mujer autista que nunca fue vista con claridad.